❧ El infinito en un junco: la invención de los libros en el mundo antiguo

El libro «El infinito en un junco: la invención de los libros en el mundo antiguo», editado por Siruela (Biblioteca de ensayo), será presentado por su autora Irene Vallejo el próximo 12 de diciembre en la tribuna cultural y literaria de la Librería Gil (Santander). Se trata de un ensayo sobre la historia de los libros, que busca respuesta a distintos interrogantes ¿Cuando aparecieron los libros? ¿Cual es la historia secreta de los esfuerzos por multiplicarlos o aniquilarlos? ¿Que se perdió por el camino y que se ha salvado? ¿Por qué algunos de ellos se han convertido en clásicos?, etc.

Pero además de un ensayo, es un libro de viajes por el mundo antiguo. Una ruta con escalas en los cañaverales de papiro junto al Nilo, en los campos de batalla de Alejandro, en las primeras librerías, en las más antiguas escuelas donde se enseñó el alfabeto, en los palacios de Cleopatra, en los talleres de copia manuscrita, en las hogueras donde ardieron remotos libros prohibidos, en los pórticos donde anónimos lectores descubrieron la pasión de leer, en la grupa de inquietantes jinetes a la caza de manuscritos, en la Villa de los Papiros horas antes de la erupción del Vesubio y en el escenario del crimen de Hipatia. Un itinerario por los caminos tortuosos y extraños que conducen desde las primitivas tablillas de arcilla a la Biblioteca de Alejandría, cimiento de la aldea global de Internet.

También, es un relato íntimo entreverado con evocaciones literarias, vivencias personales y antiguas historias siempre vigentes: Heródoto y los hechos alternativos, Aristófanes y los procesos judiciales contra humoristas, Tito Livio y el fenómeno fan, Sulpicia y la voz literaria de las mujeres. Una reflexión sobre el valor de los clásicos, escrita por una autora que se asoma sin miedo y con entusiasmo a los avatares de las humanidades que aún dibujan las rutas de nuestro futuro. En definitiva, un estupendo regalo para Navidad.

«El amor a los libros y a la lectura son la atmósfera en la que transcurren las páginas de esta obra maestra. Tengo la seguridad absoluta de que «El infinito en un junco» se seguirá leyendo cuando sus lectores de ahora estén ya en otra vida.» (Mario Vargas Llosa)